Una de las consecuencias más comunes que sufren las personas que tuvieron un derrame cerebral es un deterioro en el equilibrio. Y esto aumenta el riesgo de una caída. Ahora un grupo de investigación comprobó que estas personas pueden mejorar en forma sostenida su equilibrio si practican Tai Chi.
El ejercicio físico simple y técnicas de coordinación de tradición oriental milenaria, como el tai-chi, constituyen una perfecta profilaxis para la enfermedad y permiten sortear la probabilidad de las caídas y fracturas, según explica Avelino Ferrero Méndez, médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), en la siguiente noticia de La Provincia.